¿Vivimos la segunda etapa del Ministerio del Interior de los 80s?

Nacionales

Especial/Café con Voz

Para el veterano periodista Juan Ramón Huerta, el periodismo independiente del país sufre el peor momento en los últimos 40 años, porque ya no se necesita una institución del Estado como Telcor para censurar y acallar voces.

“Ahora lo hace un antimotín”, cargado de violencia y de armas de guerra, que es peor que en los años 80 cuando ejecutaban la censura a través del Ministerio del Interior, dirigido por el entonces comandante Tomás Borge.

La censura “estaba sobre todos los contenidos que ellos (sandinistas) consideraban de doble sentido o que aludían a un personaje de la contrarevolución” recuerda Huerta.

Durante el primer gobierno sandinista (1984-1990) los pocos medios de comunicación, eran censurados a través de la Dirección de Medios de Comunicación del Ministerio del Interior. El control se acentuó a partir del inicio de la guerra entre los sandinistas y la Contra, sobre todo a partir de 1984 en que todo tipo de información, especialmente las económicas y las de carácter militar, eran consideradas informaciones bajo control del Estado, explica escritor y periodista Guillermo Cortés.

El también catedrático recuerda que La Prensa tenía que llevar la información que iba a ser publicada el siguiente día a la oficina de la Dirección de Medios de Comunicación y ahí, los que ejercían la censura, decidían lo que se publicaba y lo que no. Sobre ese mismo relato, Huerta agrega que La Prensa sacaba espacios en blanco como manera de protesta por la censura y para enviarle un mensaje a la población sobre lo que estaba sucediendo con la información, y comenta que incluso la publicidad de las casas comerciales que se anunciaban en los periódicos era censurada.

Para darnos una mayor idea y poder comparar el antes y el ahora, Huerta relata que, durante la dictadura de Anastasio Somoza, las radios eran multadas y los periodistas iban a los buses, hacían colectas para pagar la multa y la radio volvía al aire. Después, en los 80s, con el gobierno sandinista, cerró entre otras, Radio Católica o Radio Corporación y después de una negociación con Tomás Borge, ex Ministro del Interior, la radio volvía al aire.

“Tomás Borge tenía una cualidad, él mandaba a reprimir, pero también conversaba y escuchaba” explica Huerta.

Guillermo Cortés Domínguez, es de la idea que en estos tiempos el Instituto Nicaragüense de Telecomunicaciones y Correos, Telcor, “actúa como la oficina de censura del Ministerio del Interior” que imperó en los años 80’s.

Domínguez fundamenta su opinión, en las acciones que ha emprendido la dictadura de Daniel Ortega en contra de la prensa independiente para tratar de callar voces, controlar la información e imponer el monólogo oficial.

A Huerta lo ha dejado sorprendido la censura y acciones que ejerce la dictadura de Ortega en esta época y que ha provocado el exilio de más de 40 periodistas, el encarcelamiento de Miguel Mora y Lucía Pineda y el asesinato de Ángel Gahona.

Actualmente, “la dictadura (de Ortega) logró construir una especie de imperio televisivo, pero ha sido un estrepitoso fracaso” asegura Guillermo Cortés, porque el discurso oficial no ha tenido resonancia en la población ni en la comunidad internacional, y Telcor ha ejercido la censura suspendiendo frecuencias o instruyendo a las cableras para que saquen de sus parillas a determinados canales de televisión desde que inició la rebelión de abril.

El 19 de abril del 2018, a inicios de la crisis sociopolítica, los canales 12, 23 Canal Canal Católico 51 y 100% Noticias, fueron censurados por orden de Telcor para que no transmitieran la represión policial de la que era víctima la población civil. A todos los canales se les restableció la señal la noche del mismo 19 de abril, excepto a 100% Noticias, que permaneció fuera del aire durante 6 días.

100% Noticias fue sacado del aire nuevamente y clausurado por la Policía Orteguista el 21 de diciembre del 2018, y también fue secuestrado su director Miguel Mora, su jefa de prensa Lucía Pineda Ubau, quienes se mantienen privados de libertad hasta hoy y las Fiscalía los acusa de “incitar al odio para cometer actos de terrorismo”. En el marco de esa acusación, también se emitió orden de captura en contra del director de Café con Voz Luis Galeano, el periodista Jackson Orozco y el comentarista político Jaime Arellano.

Asimismo, Huerta considera que el asalto al canal 100% Noticias, el saqueo a las oficinas de Confidencial, Esta Noche y Esta Semana, entre otras medidas represivas en contra de los medios de comunicación independientes, son precedentes que “deben ser recordados, pero no conservados en la historia porque son precedentes muy peligrosos” que ponen en riesgo la práctica del periodismo independiente, crítico y fiscalizador del poder.

A estos atropellos en contra de los canales de televisión, se suman las agresiones, asedio, robos y amenazas de muerte y encarcelamiento de la que son víctima los periodistas independientes y los medios de comunicación que se han propuesto continuar informando a pesar de la represión.

Aún con las condiciones difíciles para hacer periodismo en Nicaragua, la información está circulando gracias a los periodistas independientes que no se han sometido ante la censura y las oportunidades que ofrecen las redes sociales, asegura Cortés.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *