La DGA asfixias a los medios impresos

Nacionales

La Dirección General de Aduanas DGA, se podría convertir en el arma perfecta del gobierno de Ortega para desaparecer, por lo menos en su edición impresa, a los periódicos La Prensa y el Nuevo Diario, si esa institución sigue negando la entrega de insumos para imprimir ambos rotativos.

Para el especialista en comunicación Alfonso Malespín, la negativa de la DGA forma “parte de la estrategia del gobierno, para debilitar a sus opositores y para dejar a las audiencias de estos diarios sin acceso a informaciones no controladas por la oficina de la señora Murillo”.

Tanto La Prensa como El Nuevo Diario, denunciaron públicamente que la DGA, les tiene retenido desde octubre del año pasado materia prima como papel, tintas, gomas y reveladoras, sin que nadie explique las razones, aseguraron por separados directivos de ambos medios.

El hecho de que no se entregue estos insumos, representa una forma indirecta de represión contra la libertad de expresión, dice el director de Observatorio de Medios Guillermo Rothschuh Villanueva.

“Medidas de esta naturaleza restringen considerablemente el ejercicio de la libertad de expresión. A la postre, todos salimos perdiendo, el gobierno al ser señalado como enemigo del ejercicio de esta libertad y los lectores debido al no contar con la información que requieren para tener una visión exacta de lo que ocurre en el país”, afirma Villanueva.

Aunque las medidas de ahorro de ambos rotativos iniciaron a finales del año pasado, estas solo constituyen elementos paliativos a la crisis que se les acerca cada día, a tal punto que se ha informado que ambos medios solo tienen materiales para llegar hasta finales de enero de este año.

“En otras palabras, perdemos todos. Los despidos de periodistas y trabajadores, se verán agravados. Con una reducción de casi el 90% de sus anuncios, no les ha quedado otra opción que tener que desprenderse de su equipo periodístico y trabajadores en general”, explica Rothschuh.

El periodismo independiente pasa por uno de los momentos más difíciles en los últimos 40 años, en vista que no solo se trata de cierre de medios, sino la represión, amenazas y asedio que sufren a diario por parte de la Policía y en algunos casos por paramilitares afines al gobierno.

“La represión también ha debilitado la cantidad y calidad de las informaciones que producen los medios independientes, con la huida de casi 60 periodistas calificados”, apunta Malespín.

Aunque estos medios impresos afirman que van a seguir distribuyendo sus noticias por internet, Malespín afirma que se debe considerar que solo el 30% de la población tiene acceso a las redes sociales.

No obstante, el Director del Observatorio de Medios piensa que “dichosamente esto ocurre en momentos que las redes sociales han incrementado exponencialmente sus visitas. El denominado periodismo ciudadano con todo y sus bemoles —muchas veces con noticias falsas— ha suplido de alguna forma las carencias informativas provenientes de los medios informativos tradicionales”.

Es por ello que Malespín recomienda que “ahora debe de fortalecerse una alianza entre medios y periodistas independientes con la ciudadanía, para informar bien, y para responder bien a la narrativa oficialista de que ya el país está normal”.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *