La primera mujer que salió de las Segovias rumbo a España habló con Café con Voz. Isabel Montoya creó sin darse cuenta una cadena que dejó al municipio de Totogalpa sin muchachas y las pocas que quedan sueñan con recibir una llamada, conseguir cinco mil dólares y probar suerte en las provincias vascas de España para tener una vida mejor para ellas y sus familias.
Esta tendencia cruzó los límites del pueblo y en ciudades como Somoto y Ocotal también se ha visto cómo las mujeres dejan a sus esposos e hijos para cruzar el Atlántico, unas con más éxito que otras, pero todas con la firme decisión de no rendirse hasta lograr su propósito.
Ya sea hipotecando sus casas, juntando los ahorros de toda una familia, cada una de ellas se ha ido y otras han regresado para encontrar una ciudad diferente, con construcciones de casas en proceso en cada una de las calles de estos municipios, tiendas y comercio activo. Nada comparado con las calles de tierra y las casas de adobe que dejaron atrás.

